Una mañana, en la
entrada de un edificio, apareció una gran caja envuelta en papel de regalo, con
un vistoso moño y sin ninguna tarjeta que indicara su destinatario. A todo el
que pasaba por allí, le llamaba la atención. Todos deseaban saber lo que
contenía aquella caja.
Pasó todo el día y la
caja continuaba allí. Los vecinos se reunieron a deliberar qué hacer con la
caja. El conserje propuso sortearla entre todos los inquilinos del edificio y
así lo hicieron. Todos insistieron después en que el ganador la abriera y éste
procedió a desenvolver la caja, luego quitó la tapa y...
Al día siguiente
apareció en los diarios una noticia: "Una bomba estalló en el edificio
ubicado en...etc. etc. Los sobrevivientes declararon que la bomba se encontraba
dentro de una caja envuelta para regalo, la cual fue dejada en la entrada del
edificio..."
El mundo se deja llevar
por las apariencias, por lo que parece atractivo a la vista, sin pensar en las
consecuencias, que muchas veces resultan desastrosas. El proceso inicia con la
curiosidad, tal como sucedió en el Edén, desde el principio de la vida humana.
La curiosidad en sí no es mala, lo que puede resultar por ceder a esa
curiosidad es lo peligroso.
Muchos jóvenes se han
iniciado en el fatídico camino de las drogas, a causa de la curiosidad que
sintieron por saber qué se sentía al fumar marihuana...
Solo hay dos caminos
para el hombre, uno es falso y el otro verdadero. El camino falso es el más
concurrido, es más espacioso, lleno de placeres carnales, atractivo. La puerta
que lleva a este camino es ancha y muchos pasan por ella, dejándose llevar por
las apariencias y creyendo que van por el camino correcto. Es el camino que
toma la mayoría.
"Hay camino que al
hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte" dijo el sabio
Salomón. Este es el camino de los que viven apartados de Dios,
entregados al materialismo y a los placeres, con una vida espiritual nula y un corazón vacío de Dios. El camino de los hijos de Dios, es un camino angosto,
lleno de pruebas, precedido de una puerta estrecha, la cual pocos hallan. Pero este camino conduce a la vida. Caminar en él es para valientes. Caen piedras,
a veces avalanchas que dificultan el paso, pero grande es Dios para ayudarnos a librar esos peñascos. Dios lleva de Su mano a quienes escogen ese camino. El sabe de los ataques, las burlas, las críticas, las ofensas. El mismo vivió todo eso cuando vivió en esta tierra. No tengas la menor duda de seguir ese camino.
Sean tus pasos seguros siempre, sin importar los tropiezos. Lo importante es lo que encontrarás al final de ese camino, que será la vida eterna.
entregados al materialismo y a los placeres, con una vida espiritual nula y un corazón vacío de Dios. El camino de los hijos de Dios, es un camino angosto,
lleno de pruebas, precedido de una puerta estrecha, la cual pocos hallan. Pero este camino conduce a la vida. Caminar en él es para valientes. Caen piedras,
a veces avalanchas que dificultan el paso, pero grande es Dios para ayudarnos a librar esos peñascos. Dios lleva de Su mano a quienes escogen ese camino. El sabe de los ataques, las burlas, las críticas, las ofensas. El mismo vivió todo eso cuando vivió en esta tierra. No tengas la menor duda de seguir ese camino.
Sean tus pasos seguros siempre, sin importar los tropiezos. Lo importante es lo que encontrarás al final de ese camino, que será la vida eterna.
"Entra por la
puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la
perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta,
y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan" Mateo 7:13-14

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