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miércoles, 6 de abril de 2016

BULLYING



Bullying es una palabra odiosa para todos, la cual significa maltrato físico o emocional constante e intencional, de parte de un niño o adolescente en contra de otro, aunque también puede tratarse de un grupo que actúa en conjunto para molestar a uno solo. La preocupación de muchas madres es que su hijo o hija esté siendo víctima del bullying, pero ninguna madre piensa que su hijo sea el victimario.
La mejor arma en contra del bullying es una buena comunicación con tu hijo(a). En la mayoría de los casos de abuso, las víctimas sufren la agresión solas y en silencio, porque no se atreven a decírselo a nadie, por vergüenza o por falta de confianza. Los padres y maestros se enteran de los casos de bullying cuando el niño o adolescente ya ha sido repetidamente agredido y está muy afectado psicológicamente.
¿Cómo percatarte de que tu hijo está siendo víctima de bullying?
La primera señal es que no quiere ir a la escuela. Si notas que tu niño busca pretextos para no ir a clases, pon atención, no lo tildes de flojo antes de conocer la verdadera causa. Podría estar evitando ir a la escuela porque allí sufre de abuso de parte de un compañero.
También debes poner atención en los cambios de humor y de comportamiento que muestre tu hijo. Si siempre fue un niño alegre y de pronto se ha vuelto un niño huraño, callado, que no ríe ni hace bromas como antes, algo está pasando y debes averiguarlo.
Igualmente debes observar si no tiene moretones o señales de golpes en su cuerpo, si es así, lo más seguro es que te diga que se cayó en la escuela, si ves que eso ocurre a menudo, empieza a preocuparte, no son simples caídas.
Otro indicio de que tu niño está siendo víctima de bullying en su escuela, es que se aísla, no quiere incorporarse al grupo, prefiere estar solo.
También puedes notarlo en el trato a sus útiles escolares, que pierde a menudo o llega a casa con éstos en mal estado. También puede ser que maltrate sus juguetes o sus cosas, como una manera de desahogarse.
Si por las noches tiene pesadillas o sueño intranquilo, puede deberse a que está sufriendo maltrato emocional en la escuela y esto repercute en su estado general, le roba la paz y ya no se siente seguro en ninguna parte.
No pienses que tu hijo está siendo victimizado cada vez que le veas un rasponcito. Toma en cuenta todos estos indicadores y si se repiten, entonces es cuando debes de intentar el diálogo. No presiones a tu niño para que te cuente qué le pasa, conversa con él tranquilamente, sin prisas, tampoco muestres ansiedad ni enojo. Hazle sentirse seguro, confiado, hazle saber que tú eres su aliada y que cuenta contigo. Sin son ambos padres los que hablan con él, mucho mejor. Después de haber comprobado que el niño está siendo víctima de bullying, deben dirigirse a las autoridades escolares e informar lo que está sucediendo.
Pero ¿qué pasa si tu hijo no es víctima, sino que él es quien abusa de los más pequeños o se burla de otro compañero constantemente, ocasionándole trauma psicológico?
En primer lugar, cuidar sus ojos, sí, sus ojos, pues la mayoría de los niños que abusan de otros, son asiduos a los video juegos, que como todos sabemos, cual más, cual menos, traen una dosis de violencia. Igualmente, vigila lo que ve en la televisión, las escenas violentas quedan grabadas en el subconsciente del niño. No le dejes mucho tiempo libre, imponle pequeñas tareas que lo mantengan ocupado, no hay peor consejero que el ocio. Pero sobretodo, habla con él, invítalo a reflexionar, háblale de la vida de Jesús, que nos enseñó a amarnos unos a otros y a vivir en armonía, porque la paz y el amor son la esencia del buen vivir.

Angélica García Sch.



UN DÍA DE CAMPO, ADÁN Y EVA Y... OTRAS COSAS


Eran las once de la  mañana de ese domingo de mayo. Un sol radiante se dibujaba en el cielo y una brisa fresca acariciaba el panorama. La familia Cárdenas había planeado ir de día de campo después de la iglesia y el día estaba ideal. Terminando el culto, se dirigieron a la puerta del pequeño templo, se despidieron del pastor y de los demás hermanos y partieron felices y contentos.
En el camino, los tres niños de la familia amenizaban el viaje, cantando y haciendo bromas. El automóvil se desplazaba suavemente por el sendero bordeado de árboles, que formaban una especie de túnel de ramas y hojas sobre el vehículo, proporcionando una sombra acogedora. El lugar que habían escogido para el día de campo, estaba junto a un pequeño río, era un lugar muy hermoso y apacible, que invitaba al deleite, a la contemplación, lleno de árboles y flores, pero a los niños no les parecía eso de ninguna manera, porque cuando llegaron, se bajaron del auto e inmediatamente empezaron a corretear y a chapotear en el río muy divertidos.
-       Fue una buena idea traerles los trajes de baño- dijo Eugenia, la madre- la vez pasada llegaron a casa con toda la ropa mojada.
-       Sí, es imposible prohibirles que se metan al agua, si hasta a mí me dan ganas de chapotear- dijo riendo Simón, el padre.
-       Es un agua muy cristalina y fresca, qué limpia está, también el prado, las flores, todo se ve tan lindo, tan limpio, como que casi no ha sido tocado por pie humano. Se nota que este lugar está alejado de todo y que casi nadie lo conoce, así se mantiene tal como Dios lo hizo.
-       Así es, como Dios lo hizo, bello y limpio. Así también nos hizo a nosotros Eugenia, pero… ya conoces la historia…
-       Es verdad, todo lo hizo bien en su tiempo, pero el hombre donde pone su mano o su pie, lo echa todo a perder. Pero gracias a Dios que existen todavía lugares así para poder disfrutar de su maravillosa naturaleza.
-       Fue una casualidad encontrarlo aquella vez que nos perdimos, gracias a eso lo descubrimos y hemos podido venir a disfrutarlo unas cuantas veces.
-       Yo no creo que fuese una casualidad esposo mío. El Señor nos trajo aquella vez, Él nos guio hasta aquí, porque quería regalarnos este lugar para que lo disfrutáramos nosotros que somos sus hijos.
-       ¡Oh, si ha sido así, entonces es un regalo invaluable!
-       Y lo es. Me imagino que así fue el Edén de hermoso, qué gran disparate cometieron Adán y Eva al ceder a la tentación, ¿no pensaron en lo que podrían perder? ¡Lo tenían todo! Un lugar como éste que les brindaba toda clase de frutos para comer, un paisaje hermoso, no sufrían de frío ni de calor…
-       Sí mi reina, pero lo principal era que estaban cerca de Dios y podían hablar con Él, convivir con él, ¡imagínate! ¡qué gran privilegio! Eso era lo más importante.
-       Es verdad, esa fue la principal pérdida, la ruptura de su relación con Dios, la que heredó toda la humanidad. Pero gracias a Él por su misericordia, pues envió a Su Hijo para restablecer esa relación…
-       Mira todo lo que nos inspira decir un paisaje como éste.
-       Sí, esta paz y esta belleza no pueden más que recordarnos la obra perfecta del Creador, que a pesar de nuestra infidelidad, nos da todo lo que necesitamos y más.
-       ¡Alabado sea! ¡Gracias Señor por todas tus maravillas!- pero yo ya tengo hambre esposa mía, ¿no quieres sacar lo que preparaste de la canasta?
-       ¡Jajaja!, ¡tu estómago estorba a la reflexión marido mío! Está bien, llama a los niños- Eugenia puso el mantel sobre el pasto y empezó a acomodar platos y vasos y la exquisita comida que había preparado.
-       ¡Tengo mucha hambreee!- Llegó gritando Miguelito, seguido por su hermano David y Sarah, la más pequeña. Se sentaron todos juntos, dieron gracias por los alimentos y se dispusieron a disfrutar de la comida.
La madre había llevado fruta de postre, a David y  Sarah les gustaban mucho las uvas, así que se adueñaron de sendos racimos. A Miguel le agradaban más los duraznos y empezó a dar cuenta de uno grande y jugoso. De repente dijo:
-       Mamá, papá, ¿qué fruta era la que comieron Adán y Eva?, ¿era una manzana?
-       No Miguelito, la Biblia no especifica qué fruta era, en realidad eso no tiene importancia- respondió el padre.
-       Toda la gente dice que era una manzana, ¿por qué si la Biblia no lo dice?
-       La gente inventa muchas cosas hijo. A veces una persona dice algo que a ella le parece y otra lo repite y otra hace lo mismo y así se van formando los dichos, basados en afirmaciones que no son reales, sino que puras especulaciones de la gente.
-       Sí, se hace una cadena, ¡como el juego del teléfono descompuesto!
-       Así es hijo, exactamente.
-       ¿Y por qué dices que no tiene importancia la clase de fruta que era la que comieron Adán y Eva?
-       Porque así es Miguelito, lo importante es que era un fruto prohibido por Dios y ellos no le obedecieron, por eso tuvieron que irse del paraíso.
-       ¿Solo por comerse una fruta?
-       No, por el significado de comerse esa fruta. Significaba que ellos no habían obedecido a Dios, sino a la serpiente, que era el diablo disfrazado y por esto perdieron el derecho de permanecer en el Edén junto a Dios, porque se habían convertido en pecadores y Dios no puede convivir con el pecado.
-       ¡Ahh! Mami a veces nos prohíbe comer galletas antes de comer, entonces sí lo hacemos ¿nos echarán de la casa? – dijo el niño muy serio.
-       No Miguelito, cómo puedes pensar eso, no es lo mismo.
-       ¡Ya lo sé! ¡Jajaja! Solo estaba bromeando- entonces el padre se puso de pie y fingió que iba a atrapar al niño, Miguel también se puso de pie y comenzó a correr riendo y brincando, los otros niños hicieron lo mismo y padre e hijos corrieron por el prado riendo y persiguiéndose unos a otros. Eugenia los contemplaba divertida y por dentro daba gracias a Dios por tener una familia tan hermosa.
Fue una tarde inolvidable, pero había que volver a casa, el sol ya empezaba a ocultarse y se dispusieron a guardar todo. Allí se quedarían las risas de los niños brincando por las colinas y las huellas de sus piececitos marcadas en la arena del río. También quedarían flotando en el aire las reflexiones de aquellos padres, que en armoniosa charla recordaban el principio de la vida.

Los mejores momentos son los pasados en familia, en armonía, y sana diversión. Agradezcamos a Dios por cada uno de esos momentos.

Angélica García Sch.


¿QUÉ HACER ANTE UNA TRAICIÓN?


“Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.” Juan 16:33 NVI

Era un viernes por la tarde y llovía. Elvira miraba las gotas de lluvia resbalar por su ventana, igual que por sus mejillas resbalaban sus lágrimas. No cabe duda de que todos estamos expuestos a sorpresas insospechadas en esta vida. Cuando el día anterior tocaron a la puerta y vio a aquellos policías preguntando por su marido, lo que menos se imaginó era que lo buscaban para llevárselo detenido y mucho menos por causa de su socio, al que ambos apreciaban mucho, pues pensaban que era una buena persona.
Había estado orando toda la noche, pidiéndole a Dios que se descubriera la verdad y dejaran de implicar a su marido injustamente en ese fraude, en el que no había tenido nada que ver. Había sido víctima del proceder deshonesto de su socio, quien se había ido al extranjero con todo el dinero de la empresa, dejándolo como único el culpable de estafar a muchísimos clientes. Elvira nunca antes había vivido algo así, se sentía terriblemente angustiada por su marido y también muy enojada con el causante de tal situación, sentía ganas de tenerlo enfrente para decirle lo que pensaba de él y ¡para clavarle las uñas en la cara! En esos momentos, no quería detenerse a reflexionar en lo que dice Dios en Su Palabra acerca de la venganza y el perdón. ¡Cómo iba a perdonar a ese canalla si el futuro de su marido, el suyo y el de sus hijos estaba a punto de derrumbarse!
Pasaron los días y finalmente su marido fue sentenciado. Elvira no podía evitar aborrecer con toda su alma a ese canalla que había defraudado a tanta gente y había mandado a un inocente a la cárcel, dejando a su familia desamparada. Elvira estaba llena de rencor, a medida de que pasaba el tiempo, se fue olvidando de Dios, fue perdiendo la fe y su corazón se fue llenando de amargura.

¿Alguna vez has sentido deseos de venganza en contra de alguien que te ha hecho daño o le ha hecho daño a alguno de tus seres queridos? Es normal y humano sentir enojo contra el abuso, la injusticia y la maldad, pero no podemos dejarnos dominar por ese sentimiento negativo. Tenemos que confiar en la justicia de Dios.
Sabemos que para los que amamos a Dios, todas las cosas obran para bien y sí, es muy difícil comprenderlo cuando se está viviendo una tragedia o una injusticia como la del caso de Elvira, pero Dios no miente y tarde o temprano nos daremos cuenta de que Él, en su sabiduría, permite ciertas cosas que en su momento nos parecen terribles, para enseñarnos algo o para cumplir sus propósitos o incluso para librarnos de algo peor.
“No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la venganza; yo pagaré», dice el Señor.” (Romanos 12:19 NVI) Es muy sensato creer en esta promesa que Pablo les recuerda a los Romanos. Sabemos que la justicia del hombre falla, el hombre se equivoca, el hombre no puede ver lo que Dios ve, Dios sabe todo lo que pasa, no hay casos sin resolver para Él y no hay culpable que se quede sin sufrir las consecuencias de sus actos.
David tuvo muchos momentos de angustia durante su reinado, fue atacado, fue traicionado por uno de sus propios hijos, pero él siempre clamó a Dios y Dios siempre le respondió: “… pues me has librado de todas mis angustias, y mis ojos han visto la derrota de mis enemigos.” (Salmo 54:7 NVI) David siempre acudió con quien debía acudir en busca de ayuda y consuelo en los momentos difíciles. Sigamos su ejemplo y pongamos toda nuestra confianza en Dios cuando seamos traicionados o cuando seamos víctimas de una injusticia. El mismo Señor Jesús fue víctima de la traición, traición que lo llevó a la tortura y a la muerte, fue una injusticia muy grande la que se cometió con él, pero él soportó todo con mansedumbre y no se llenó de ira, sino que perdonó a sus verdugos y se puso en manos del Padre.
No permitamos que la ira y el rencor nos domine, porque esto nos aleja de Dios, tampoco nos dejemos vencer por la angustia, ni por la desesperación, sino que pongamos toda nuestra confianza en el que todo lo puede, porque si de veras creemos que Él todo lo puede, ¿qué nos puede preocupar?

“Ésta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido.” 1 Juan 5:14


Angélica García Sch.

LOS PELIGROS DE UNA SOCIEDAD ANARQUISTA


La palabra anarquía se define en el diccionario como: “Falta de todo gobierno en un Estado” y también como: “Desorden, confusión o barullo por ausencia o flaqueza de una autoridad.” Y en términos vulgares se puede definir como: “La facultad de hacer lo que a cada quien le venga en gana.”
Gran parte de la sociedad actual puja por la anarquía en todo orden de cosas, lucha por convencer a los demás que hay que ir en contra de lo establecido y se manifiesta en contra de toda forma de autoridad. Aquellos que más pelean por tener la libertad de actuar por su cuenta son quienes más necesitan ser controlados, pues son personas que no conocen límites y los límites son necesarios al ser humano desde su más tierna edad. Una sociedad sin límites ni leyes que respetar y sin autoridades a quienes obedecer, representa un caos para cualquier nación. Libertad no es sinónimo de libertinaje. Todo ser humano tiene derecho a defender sus derechos, pero es importante reflexionar en la forma que algunos lo hacen.
Dios representa la primera autoridad en la vida del ser humano. Para la primera pareja humana el no reconocer su autoridad le significó la expulsión del paraíso, donde lo tenían todo y tuvieron que empezar a vivir una vida de trabajo, esfuerzo, dolor, sufrimiento, enfermedad y finalmente: la muerte. Desde entonces la raza humana carga con esta herencia a causa de la desobediencia de ellos, pero aun así, muchos seres humanos siguen en rebelión contra la autoridad de Dios y estas mismas personas resultan ser quienes tampoco quieren reconocer a sus autoridades terrenales.
La primera pareja humana no tomó en cuenta la advertencia de Dios, pero sí hizo caso a las palabras del diablo, por esta razón quedó éste como amo y señor de la raza humana aquí en la tierra. Así que están muy equivocados quienes culpan a Dios por lo malo que sucede en este mundo porque quien realmente gobierna este mundo es Satanás, como dice 1 Juan 5:19 (RVC): “Sabemos que somos de Dios, y que el mundo entero está bajo el maligno.” La Biblia dice que el mundo está bajo el control de Satanás, ¿se explica entonces por qué tanta depravación, tantas guerras, tanta maldad?
En este siglo, como nunca antes estamos viendo cómo el hombre llama bueno a lo que Dios dice que es malo y viceversa. Igualmente estamos viendo cómo se han perdido los valores, el respeto a los padres, a los maestros, a las autoridades en general. Vemos cómo el mundo celebra y aplaude a quienes se atreven a desafiar a Dios con sus actos o sus palabras, celebra a quienes se brincan las reglas de lo pre establecido, celebra a quienes son protagonistas de escándalos, a quienes no tienen vergüenza, a quienes se han despojado de toda dignidad y respeto por sí mismos.
El mundo está inmerso en un caos moral que nos está acercando cada vez más a Sodoma y Gomorra, las ciudades destruidas por Dios a causa de su depravación. Muchas personas, aun aquellas que dicen creer en Dios, si bien no participan en actos que Dios condena, defienden a quienes los practican, lo que igualmente los hace culpables junto con ellos. Parece ser que personas como éstas quisieran mostrarse más buenas que Dios al tolerar lo que Dios no tolera. Lo malo es que entre estas personas hay algunos que se dicen cristianos… se dicen hijos de Dios, pero simpatizan con el diablo y bien sabemos que nadie puede servir a dos señores.
En este mundo actual vemos desfilar mujeres que defienden el aborto llevando pancartas que dicen: “Yo hago con mi cuerpo lo que quiero”, ¿realmente saben lo que están diciendo? Estas mujeres podrán tener el derecho de hacer lo que quieran con su cuerpo, pero no tienen derecho de hacerlo en contra del cuerpo de otro, es decir sobre el cuerpo de su hijo, ese cuerpo es de otra persona y matar a otra persona es un asesinato.
La filosofía anarquista dice: “Nadie tiene derecho a decirme lo que debo o no debo de hacer” y se refieren a nadie, incluyendo a Dios. Una sociedad anarquista que no reconoce la autoridad de Dios ni la de nadie más está condenada a su propia destrucción. Empezando por la familia, que es la base de toda sociedad y que no puede sobrevivir sin la figura principal de autoridad que son los padres. Los hijos necesitan la dirección de sus padres o serán como barquitos a la deriva que van hacia un naufragio seguro. Unos hijos creciendo sin límites ni control, terminarán en la delincuencia. La anarquía dentro de la familia es anti natural y lleva al caos, una sociedad no puede estar compuesta por esta clase de familias ni por ninguna otra que vaya en contra de lo establecido por el Creador.
Romanos 13:1-2 (RVC) dice: “Todos debemos someternos a las autoridades, pues no hay autoridad que no venga de Dios. Las autoridades que hay han sido establecidas por Dios. Por lo tanto, aquel que se opone a la autoridad, en realidad se opone a lo establecido por Dios, y los que se oponen acarrean condenación sobre ellos mismos.” Nadie que se haya rebelado en contra de Dios ha terminado bien. Dice también Proverbios 1:7 (RVC): “El principio de la sabiduría es el temor (respeto) al Señor; los necios desprecian la sabiduría y la enseñanza.” La Palabra de Dios llama necio a aquel que desprecia la sabiduría, es decir que no respeta a Dios ni sus enseñanzas.
Para todo cristiano la autoridad absoluta de conducta es la Palabra de Dios, no hay nada más sensato que confiar en la sabiduría de Dios para guiar nuestras vidas. Él nunca se equivoca y sabe lo que es mejor para nosotros, así que no nos dejemos arrastrar por la corriente del mundo que va a directo a su condenación. No importa que nos digan retrógradas o anticuados o cualquier otro calificativo que pretende ser ofensivo, nosotros somos de Dios y a Dios creemos. La Biblia no ha pasado de moda, la Palabra de Dios no cambia, porque Él es el mismo ayer, hoy y siempre.


“Tú eres mi Dios; enséñame a hacer tu voluntad, y que tu buen espíritu me guíe por caminos rectos.” Salmos 143:10 RVC

Angélica García Sch.

viernes, 29 de marzo de 2013

Da más de ti



Formamos parte de una sociedad en donde impera el Yo, Yo quiero, Yo necesito, Yo pienso...La gente se ocupa de sus propias necesidades y muy poco en las de los demás. Navidad es época de dar, dicen y hasta usan esta frase como slogan publicitario. Pero no se trata solo de dar regalos a los demás, sino de dar de nosotros mismos, como por ejemplo, algo tan simple como una palabra amable, un saludo, una sonrisa, un gesto amigable. Cada día del año es bueno para esto, no solo el día de Navidad. Proponte cada día a dar algo de ti mismo(a) a los demás.
Casi todos los propósitos de Año Nuevo, se enfocan en la primera persona y en las metas personales: voy a terminar mi carrera, voy a comprar un auto, voy a buscar un mejor trabajo, etc. Esto no está mal, sin embargo, los mejores propósitos son los que están enfocados hacia los demás: voy a dar más de mí. Voy a darle más de mí a Dios, en primer lugar. Voy a dar más de mí a mi familia, les voy a dar mi tiempo, mi dedicación. Voy a dar más de mí en mi trabajo, voy a buscar la excelencia. Voy a ser servicial, voy a hacer sentir a los demás que cuentan conmigo.
Otro propósito muy importante es el decidir perdonar. Empieza el año sin estorbos en el corazón. La falta de perdón es una barrera que no te deja alcanzar la felicidad. El rencor y el resentimiento, guardados en el alma, se hacen viejos y muy rápido se ponen rancios y esto provoca que la persona que los guarda, se vuelva amarga. Así que perdona y te desharás de tus resentimientos rancios. ¿Por qué dejar que lo que te hizo daño este año que está por terminar, te siga haciendo daño el año próximo? La vida es muy corta, hay que hacer uso de ella sabiamente. La falta de perdón es algo muy insensato. Perdonar es librarte de una carga pesada y quedar livianito para disfrutar la vida y llenarse de positivismo. Además Dios nos manda que perdonemos y obedecerle equivale a bendiciones de Su parte.
Decide dar más de ti, no criticando, no rechazando a las personas por su clase social o color de piel. Da más de ti ayudando a quien lo necesita, sin juzgarlo. Detrás de cada ser humano que ha caído, hay una triste historia, llena de circunstancias tristes. Haz siempre con los demás como quisiera que hicieran contigo.

        "El que no nace para servir, no sirve para vivir"


Angélica García Sch.




¿Con quién quieres quedar bien?


Muchas veces ocurre que queremos quedar bien con una persona, entonces procuramos hacer lo que es agradable a esa persona. Un empleado quiere quedar bien con su jefe, lo adula, porque le conviene, puede subirle el sueldo o hasta obtener un ascenso. Un alumno, quiere quedar bien con su profesor, pues le conviene para tener su preferencia y que lo pase de curso. Los hijos, cuando quieren obtener algo de sus padres, hacen algo, alguna labor doméstica o le lavan el auto al papá, para quedar bien y conseguir lo que quieren. Muchos padres, cuando ven tantas atenciones de parte de sus hijos, ya saben hacia dónde van y solo preguntan: "¿qué me vas a pedir?". El ser humano natural, es muy dado a estas acciones, a basar su comportamiento con las demás personas, según lo que pueda obtener de ellas.
Jesús nos enseñó a dar sin condiciones. El, durante toda su vida terrenal, siempre dio a todos, sin pensar obtener nada a cambio. El nunca hizo nada solo para quedar bien, sino que todo lo que hizo fue por amor al prójimo y por amor y obediencia al Padre. "El amor no hace nada indebido, no busca lo suyo...", dice 1 Corintios 13:5a. Esto es lo que también los cristianos debemos poner en primer lugar.
No busquemos quedar bien con las personas, solo por interés propio, si hacemos esto, puede que quedemos bien con los demás, pero quedamos mal con Dios, que es lo más importante. Jesús estuvo siempre recibiendo críticas, burlas, ataques, a pesar de no hacer más que el bien. Las cosas no han cambiado desde esos tiempos. Un cristiano que no sigue la corriente del mundo, sufre burlas, críticas, ataques en la escuela, en el trabajo y en cualquier lugar donde se encuentre rodeado de personas que no conocen a Dios. Por esto, muchos cristianos, andan de "incógnito" y no se atreven a decir lo que son. Para quedar bien con sus compañeros de escuela o trabajo, hasta participan en sus fiestas, toman y se comportan igual que ellos. Quedan bien con ellos, pero quedan muy mal con Dios.
Nuestras convicciones deben ser tan firmes que no nos dé temor declararlas. No necesitamos quedar bien con nadie, más que con Dios, nuestro Señor. Porque sabemos que estando bien con El, actuaremos correctamente. Buscando primero el reino de Dios, todo nos vendrá por añadidura. Y lo único que debemos hacer para quedar bien con Dios es obedecerle. El no quiere sacrificios, no quiere penitencias, no necesita nada de eso, lo que quiere de nosotros es obediencia. Si estamos en su camino, no nos salgamos por complacer a otros, para obtener lo que necesitamos. ¡El es el proveedor de todas las cosas!
No hay nada que podamos hacer, para "ganarnos" a Dios tal como nos ganamos al jefe para conseguir un ascenso. Solo quedaremos bien con Dios, siguiendo la ruta del amor y la obediencia, es decir, siguiendo las huellas de su amado Hijo Jesucristo.

Y cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones. Santiago 4:3

Angélica García Sch.




¿Como cuidas tu pureza?


Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.       1 Timoteo 4:12

Lucrecia recibió emocionada su vestido de novia esa tarde. Lo había mandado pedir desde muy lejos y por fin lo tenía en sus manos. Se lo probó y se contempló al espejo, iluminada por la blancura del vestido. Se veía radiante, imaginó el día en que lo llevaría puesto ante el altar, junto a su amor, diciendo: "Sí, acepto". Después de permanecer extasiada por varios minutos, mirando el hermoso vestido, se lo quitó con extremo cuidado. No quería que sufriera una sola arruga, una sola manchita. Lo cubrió con una bolsa de plástico y lo colgó en un clavo en la pared, ya que por el largo, no cabía en su closet, además de esa manera podría contemplarlo todo el tiempo. En esos momentos, entró su hermana pequeña, comiendo un mango:
- ¡Oh qué bonito vestido!- exclamó acercándose a él.
- ¡No te atrevas a tocarlo- Gritó Lucrecia hecha una furia-  tienes las manos embarradas con mango!
- Si solo quiero verlo- respondió la niña asustada.
- ¡No te acerques, me lo puedes manchar!, ¿que no ves lo blanco que es?- La niña salió de la habitación muy triste, su hermana no tenía por qué haberse puesto así, era una exagerada, ella solo quería ver el vestido, era tan lindo...

Siempre que tenemos una prenda de vestir de color blanco, ya sea un sweater, un pantalón, un vestido, etc., le damos un cuidado especial, no la metemos a lavar con la ropa de color, nos esmeramos por mantenerla lo más blanca posible y cuidamos que no se nos ensucie, porque la más leve manchita se notaría.
El color blanco representa pureza... ¿cuidas tu pureza con tanto esmero, así como tus prendas de color blanco? Cuando hablamos de pureza, hablamos tanto de pureza sexual, como de pureza de pensamiento, de corazón, de vista, de oído, etc. Muchos jóvenes son promiscuos en sus pensamientos, aunque no pongan en práctica sus fantasías, piensan que no tiene nada de malo, pero el Señor Jesús dijo que aquel que mire a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón (Mateo 5:28) y eso es lo que vale, no lo que dice el mundo.
Conserva tu pureza, cuidando tus ojos de ver o leer lo que no conviene. También tus oídos de escuchar palabras o música que te contaminen. Esto hará que tus pensamientos sean puros. Sabemos que todo lo impuro contamina. Si bebes agua contaminada te enfermas, igualmente si ves o escuchas algo contaminante, se enferma tu alma y se contrista tu espíritu. La pureza es una virtud muy apreciada por Dios. 1 Timoteo 5:22, dice: "No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro".
Así, con ese celo conque una novia cuida su vestido, así debes cuidar la blancura de tu pureza. Muchos jóvenes se han permitido manchas sobre esa blancura, tantas que lo blanco ya no existe, pero Jesús tiene poder para volver lo negro en blanco y ¿sabes cuál es ese poder?: el poder del perdón. Así que si tú, joven o jovencita, te has contaminado y piensas que ya no puedes recuperar tu pureza, la sangre de Jesús te limpia de todo pecado, contaminación o manchas en el alma. Arrepiéntete de corazón y retoma el camino del Señor, pues si confiesas tus pecados, El es fiel y justo para perdonar tus pecados y limpiarte de toda maldad (1 Juan 1:9)

Angélica García Sch.



Cómo encarar a un viejo verde


Sonia llevaba apenas un mes trabajando en el despacho del abogado Roldán. El era un hombre maduro, extremadamente cortés y respetuoso a los ojos de ella, quien lo veía como una figura paterna. Estaba muy contenta por haber conseguido ese trabajo con un jefe tan buena persona.
Un día, alguien le dijo que al abogado le gustaban las jovencitas y que por eso la había contratado, pues ya tenía "planes" para ella. Sonia se enojó machismo y no creyó ni una palabra, ¡cómo era posible que le levantaran esa clase de calumnia a una persona tan buena y correcta como el abogado Roldán!
Pasaron tres meses, durante los cuales, Sonia no tuvo ninguna queja de su jefe. El siempre se comportaba de una manera intachable y le fue tomado verdadero aprecio. Era generoso, comprensivo y considerado, la tenía cautivada. Entonces empezaron a suceder las cosas. Ese señor tan correcto no era lo que parecía, solo se había tomado su tiempo para ganarse la confianza de su secretaria, con el propósito de conseguir lo que quería.
Empezó con invitaciones inocentes a almorzar. Ella no podía negarse, no tenía motivo para desconfiar de él. Durante esas visitas al restaurante, él terminó por enternecer el corazón de Sonia, contándole lo solo que se sentía por la indiferencia de su esposa e hijos, que solo lo querían para sacarle dinero. Nadie lo comprendía y sufría mucho...Un día llegó al extremo de soltarse llorando delante de ella, en el momento en que se acababan de subir al auto, de regreso al trabajo. Sonia no podía permanecer insensible ante esa escena. Abrazó con ternura al pobre viejo, como lo hubiera hecho con su padre (así lo veía ella)...Pero ¡oh sorpresa!, en cuanto hizo esto, el sufrido y compungido abogado Roldán, se convirtió en un pulpo de ocho brazos y sus respectivas manos, que la aprisionaron con vehemencia. Sonia estaba terriblemente impresionada y decepcionada, no podía creer lo que estaba sucediendo. Luchó con todas sus fuerzas para zafarse de aquel abrazo y furiosa y asqueada, se bajó del auto, azotando la puerta. Ese mismo día presentó su renuncia.

Casos como éste suceden a diario. Hombres mayores asedian a mujeres mucho más jóvenes que ellos, en el trabajo, en las escuelas, etc. Afortunadamente el acoso sexual ya es un delito penado por la ley. ¿A qué se debe que en este mundo, existan tantos hombres mayores, como el abogado Roldán, que gusten de conquistar jóvenes de la edad de sus propias hijas?
Desde el principio de la historia de la humanidad, podemos notar que una de las características del sexo masculino es su gran espíritu de conquista. El hombre se siente realizado conquistando tierras, naciones, imperios, éxitos en general y por supuesto...al sexo opuesto.
Con la pérdida de la juventud, muchos hombres sienten que pierden su facultad para conquistar mujeres. La principal causa de que haya tantos "viejos verdes", es la inseguridad. Ellos sienten que reafirman su masculinidad cuando conquistan una jovencita (aunque sepan que es por su dinero), eso los hace sentir jóvenes y viriles otra vez.
Otra causa muy común es la de presumir delante de sus amigos (o amigotes, como decimos las mujeres). No hay nada que levante más su ego, que ellos se enteren de sus conquistas.
Otra causa es el hastío en su matrimonio, el cual no han sabido mantener vivo y fresco. Por supuesto culpan a su mujer de esto. Pero a quien corresponde mantener la llama viva en el matrimonio, es al hombre. Estar casados con la misma mujer, que ya tampoco es joven, les aburre.
La influencia del mundo juega un papel muy importante. Los medios de comunicación exaltan la juventud, la belleza, el materialismo. Estos son los "valores" para un hombre que se considere de éxito. Por eso también hay ahora maquillaje para hombres, tintes para ocultar las canas, tratamientos de belleza masculinos y muchos gimnasios para mantener una figura atractiva.
Si un hombre ha vivido apartado de Dios durante toda su vida, es muy fácil que se sienta atraído por esos falsos valores y no es de extrañar que se convierta en un "viejo verde", perseguidor de muchachitas. Esto no quiere decir que todos los hombres que no conocen  lo sean, como tampoco quiere decir que todos los hombres que sí lo conocen...no lo sean. Un hombre de Dios también está expuesto a las tentaciones, pero de su fidelidad y firmeza en Dios, depende que no caiga.
Dios es quien renueva y rejuvenece el corazón del hombre. La búsqueda de placeres y la satisfacción del ego, tal vez haga sentir más jóvenes y exitosos a algunos hombres, pero un día tendrán que rendir cuentas delante de Dios.
Con Dios como eje del matrimonio, la pareja envejecerá físicamente, pero su amor se mantendrá joven por siempre.

Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.  Hebreos 13:4



En salud y enfermedad


María y Luis eran una pareja feliz, llevaban tres años de casados y se veían tan enamorados como el primer día. Acostumbraban a viajar mucho, aprovechando que aun no tenían hijos. En uno de esos viajes, les sorprendió la lluvia en medio del camino. Al principio no le dieron mucha importancia, pero el aguacero arreciaba cada vez más. En esa carretera no había libramiento, no podían detenerse a esperar que pasara. Luis siguió avanzando, muy lentamente, de nada servían los limpiaparabrisas, no se veía a dos metros de distancia. Era una situación desesperada, María a su lado, muy asustada, le pedía que tuviera cuidado. Los señalamientos tampoco alcanzaban a verse, así es que no se dieron cuenta de la curva pronunciada que tenían delante. El auto se salió del camino y sintieron que caían a un abismo.
Al despertar, Luis se dio cuenta de que estaba en el hospital. Le explicaron que había tenido un accidente, pero que su estado no era de gravedad, solo lesiones leves. El preguntó por su esposa, la respuesta lo dejó helado. Ella estaba viva, pero quedaría inválida de por vida. Unos meses más tarde, Luis abandonó a María, alegando que no podría pasar el resto de su vida junto a una mujer lisiada... ¿Dónde había quedado el amor que decía sentir por ella?

Parece increíble, pero hay muchos casos en que si la mujer enferma de gravedad o si sufre un accidente y queda inválida, el marido la abandona. No se siente con la capacidad para enfrentar una vida así y huye. O simplemente se da cuenta de que no la amaba tanto, como para sacrificarse por ella. Qué terrible ha de ser esto para aquellas mujeres, que ese ser en quién confiaron, las abandone cuando más lo necesitan. Por otra parte, hay mujeres que si el marido padece una enfermedad que lo mantendrá postrado para toda su vida, se buscan un amante. Igualmente, hay mujeres que abandonan a su marido, pero es más común en los hombres. También los hay que abandonan a su esposa inválida, dejándose influenciar por los "amigos", quienes  suelen aconsejarle que busque otra mujer pues "no es justo que se ate de por vida, a una que ya no va a poder satisfacerlo jamás"...En este mundo se ve de todo. La falta de amor salta a la vista en estos casos. El verdadero amor vence todos los obstáculos. El amor nunca deja de ser. El amor no busca lo suyo. Es triste ver cuánto egoísmo, cuánta insensibilidad.
La pareja que se casa, debe asumir que si alguno de los dos sufre una enfermedad que lo imposibilite de valerse por sí mismo, el otro o la otra, deberá estar a su lado, siendo sus brazos, sus piernas, sus ojos, sus oídos, etc. Eso es el matrimonio, los dos son uno, si una parte de la unidad sufre enfermedad, la parte sana, funciona por la parte enferma. Así es el verdadero amor.
La frase que se pronuncia ante el altar "en salud o enfermedad", no es un "relleno", no es solo por decir algo, es una promesa. La pareja se promete el uno al otro, estar juntos estando sanos o estando enfermos. Es una promesa que se hace delante de Dios y hay que cumplirla. Antes de casarse, hay que pensar hasta qué punto se es capaz de sacrificarse por la pareja, si no se tiene la disposición para esto, mejor es no casarse.
El matrimonio es un pacto de origen divino y como tal hay que considerarlo, respetarlo y cumplirlo en todos sus aspectos. Cuando te casas, la vida y el futuro de otra persona, dependen de ti. En tus manos está hacerla feliz o arruinarle la vida. Esa persona confía en ti, cree que cuenta contigo en salud o enfermedad.

Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. Mateo 19:6





Tercera edad, divino tesoro



"Oye a tu padre, a aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies" Proverbios 23:22

-¡Soy una vieja inútil, ya no sirvo para nada, no soy más que un estorbo!, exclamó la anciana al tirar torpemente su taza de té.
- Abuelita, no digas eso. Eres útil por el solo hecho de estar con nosotros- respondió el mayor de sus nietos, mientras se disponía  a limpiar lo derramado. A la abuela se le asomaron las lágrimas. Esa frase le había llegado al corazón. Ese jovencito había expresado en pocas palabras el sentido de su existencia. No supo qué decir, solo se quedó observándolo con ternura.
Como esta anciana, hay muchos hombres y mujeres, que llegados a la llamada tercera edad, se sienten inútiles, porque sus manos, se vuelven un poco torpes y porque ya no pueden realizar las tareas a las que estaban acostumbrados. Esto sucede sobretodo en aquellas personas que siempre fueron muy activas y cargaban con muchas responsabilidades y siempre se exigían demasiado a ellas mismas, aun a costa de su salud. Para ellas es muy difícil adaptarse a una vida más calmada, sin tanto trajín. Muchas abuelitas quieren intervenir en las tareas domésticas, para sentirse útiles, para no sentirse una carga. Hay que comprenderlas y no manifestar fastidio ante su lentitud. Hay que dejar que hagan lo que esté al alcance de sus posibilidades y nunca reprocharles si algo no les sale bien.
Es una vergüenza como algunas personas se expresan de los ancianos, despectivamente, como si ellos nunca fuesen a ser como ellos. Los ancianos somos nosotros mismos en pocos o muchos años más. No son seres de otra galaxia, son nuestros padres o los padres de nuestros padres, que merecen todo nuestro respeto. Existe una falta de respeto detestable hacia los ancianos hoy en día, hasta se hace burla de ellos en algunos programas de televisión. Gracias a Dios, que hay organizaciones que trabajan en pro de la tercera edad.
La Palabra de Dios dice: "Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor, yo Jehová" (Levítico 19:32) Este es un mandamiento de Dios, desconocido por muchos. Es una tristeza que los asilos estén llenos de ancianitos, cuyas familias los han desechado como muebles inservibles.
En este mundo que se ha vuelto tan insensible, es muy común escuchar, refiriéndose a un adulto mayor: "él ya vivió”... ¿es que llegar a la tercera edad significa ya estar muerto?, qué frase tan ridícula y además, cruel. Mucha gente ha llegado a realizar lo que más desearon en su vida, después de los sesenta. Algunos hijos les dicen a sus padres: "No se metan en mi vida, ustedes ya vivieron la suya"... ¿vivieron?, ¿es que acaso no están vivos aun? Qué insensatez las de algunos jóvenes, que no saben que algún día rendirán cuentas delante de Dios por estas cosas.
"Juventud divino tesoro" es una frase célebre de Rubén Darío, que expresa una gran verdad. La juventud es la etapa de la vida humana donde pensamos que nos podemos comer al mundo, que todo nos es posible. La juventud es un tesoro que se debe invertir muy bien, pues es un tesoro que un día, inevitablemente se va a perder. Pero la vejez también es un tesoro, que no se debe despreciar. Son los años preciosos acumulados, llenos de vivencias archivadas en el corazón y experiencias útiles para compartir y enseñar a los más jóvenes. La Palabra de Dios dice: "La gloria de los jóvenes es su fuerza, y la hermosura de los ancianos es su vejez" (Proverbios 20:29) Para Dios, la tercera edad es hermosa.
Si eres una persona mayor, que se siente inútil por no poder hacer lo que hacías antes, no te desesperes ni te amargues por eso. Acéptalo como algo normal y dedícate a hacer lo que antes no podías hacer por falta de tiempo. No te exijas esfuerzos que no te son posibles. Dedícate a disfrutar de tus nietos, que es como tener a tus hijos chiquitos otra vez. Deléitate al contemplar una puesta de sol, una tarde de lluvia, el trinar de los pájaros, la lectura de un buen libro, en fin, tantas cosas que no habías tenido tiempo de hacer. Ya trabajaste, ya hiciste todo por tus hijos, ahora es tiempo de descansar de esos trabajos. Nunca te sientas un estorbo para tu familia. Recuerda que eres útil, solo por el hecho de estar junto a ellos.

"Pero si alguna viuda tiene hijos, o nietos, aprendan estos primero a ser piadosos para con su propia familia, y a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios"
1 Timoteo 5:4


viernes, 15 de febrero de 2013

Reglas básicas para llevarse bien en pareja



La comunicación en la pareja es, como sabemos, algo indispensable, pero comunicarse no es solamente hablar y hablar. Tampoco lo es gritarse o comunicarse solo con el lenguaje corporal, con gestos desagradables cuando el hombre no está de acuerdo con la mujer y viceversa. Para llevarse bien es necesaria una buena comunicación y ésta debe empezar por saber escuchar.
SABER ESCUCHAR, prestar atención es una muestra de respeto y de interés por tu pareja. Muchos malos entendidos podrían evitarse si se sabe escuchar. No se puede llegar a ningún acuerdo con una persona que no sabe escuchar y se produce el alejamiento. Para poder entenderse bien, tienes que saber qué piensa y que siente tu pareja y para esto, escúchala.
GRACIAS, en la comunicación tampoco nunca debe faltar la palabra. Es una necesidad natural del ser humano el ser reconocido y apreciado. Una mujer necesita oír un gracias de parte de su marido, cuando le ha hecho su platillo favorito por ejemplo. Igualmente, un hombre necesita oír un gracias cuando tiene detalles con la esposa. Nada cuesta decir esa palabra, pero desgraciadamente, hay parejas que no la usan, por descuido, por desconsideración y hasta por orgullo.
PERDONAME es otra palabra que tampoco debe faltar cuando se cometen errores. Hace muchos años se puso de moda una frase que salió en una película: "Amar es nunca tener que pedir perdón", esto se sale un poco de la realidad, porque aunque amemos y no queramos lastimar a quien amamos, los seres humanos somos propensos a equivocarnos y a veces herimos sin la menor intención de hacerlo. Así es que es necesaria la palabra perdóname, me equivoqué, cuando de alguna manera afectas a tu pareja.
PALABRAS DULCES. Las parejas deberían grabarse desde el noviazgo, para ver qué tono de voz usaban entonces y qué tono de voz emplean diez años después entre ellos. El tono dulce debe perdurar por siempre. En la comunicación es muy importante el tono de voz, un tono de voz golpeado es señal de desamor, falta de respeto, predispone a las peleas. Las parejas que se hablan así, hieren a sus hijos, les dan un mal ejemplo. El respeto se gana y se gana con el trato.
Por último, pero lo más importante, si amas a tu pareja DICELO. Decir te amo es muy difícil para algunos, sobretodo para el hombre, es común escucharlos decir: "si ella lo sabe, para qué se lo voy a decir", ¡grave error!, ella necesita oírlo y él también. El amor cubre todo malentendido, toda equivocación, el amor perdona, el amor endulza, así es que para llevarte bien con tu pareja, dile TE AMO todos los días, esas dos palabras dicen mucho más de lo que tú crees.

"Manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene."          Proverbios 25:11

Matrimonio a prueba




En estos tiempos tan modernos, en donde la sociedad es la que dicta las reglas, nos encontramos conque el matrimonio, para muchos es un asunto pasado de moda. Los divorcios están a la orden del día y entonces a muchas parejas les parece de lo más inteligente y normal, irse a vivir juntos para probar si se llevan bien y si son compatibles sexualmente y así "no errar". Pero esto es totalmente contrario a las reglas de Dios.
Dios instituyó el matrimonio en el paraíso y nunca dijo que la pareja se uniera a prueba y si no resultaba, se separaran y cada uno por su lado, a buscar otra pareja. La Biblia dice otra cosa completamente distinta: "Pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. Por lo tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre" .Estas son palabras de Jesús, en Marcos 10 del 6 al 9. La institución del matrimonio es muy antigua, pero esto no significa que deba modificarse para ponerse "a la moda". Todo lo hecho e instituido por Dios no pasa de moda, sigue y seguirá vigente por siempre, mientras exista este mundo. Solo en la resurrección, es cuando cambiarán las cosas, dice la Biblia: "Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo" (Mateo 22:30).
Nuestro compromiso con Dios, la responsabilidad de cumplir sus estatutos, trasciende los dictámenes de la sociedad.
El matrimonio es un compromiso con otra persona, ante Dios y Dios tiene instrucciones para la pareja, a la mujer le dice: "Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo" (Efesios5:22 a 24). Los hombres también tienen instrucciones que seguir de parte de Dios, para su matrimonio: "Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella" (Efesios 5:25) "Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, así mismo se ama (Efesios 5:28) Todo lo que viene de Dios es positivo, no debería dudarse seguir estas reglas. La Palabra de Dios compara el amor en el matrimonio con el de Cristo hacia su iglesia, es decir un amor grande, responsable, comprometido, incondicional...un amor a toda prueba.
Es una lástima que el mundo ignorando la Palabra de Dios, se lance a jugar al matrimonio, no les espera un buen futuro a quienes practican este jueguito, pues Dios también tiene algo para ellos: "Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios"  Para cualquiera que sin estar casado practique los placeres reservados para el matrimonio, la Palabra es muy explícita: "Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios" (Efesios 5:5) Así vemos que los matrimonios a prueba son inaceptables delante de Dios. El mundo no toma en cuenta la voluntad de Dios en su vida, pero los cristianos sabemos que no tenemos la facultad para cambiar las reglas de Dios, para que éstas se ajusten a lo que está de moda dentro de la sociedad. La sociedad es la que debería ajustarse a la Palabra de Dios, si así fuera, este mundo sería diferente.

"Preferencias sexuales diferentes"




"Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó" Génesis 1:27En nuestros días, se ha "suavizado" el nombre a muchas cosas. Ahora, respecto a los homosexuales y lesbianas, se dice que son personas con "preferencias sexuales diferentes". Ellos realizan manifestaciones por todo el mundo para que la sociedad los acepte con todos los derechos de un ciudadano común, inclusive el derecho al matrimonio, el cual ya se ha concedido en algunos países. La homosexualidad está tornándose una condición que no extraña a nadie. Los vemos por las calles como si no fuera nada del otro mundo. Tienen cada día más defensores entre la población heterosexual, autodenominada gente de "amplio criterio". El pseudo amplio criterio que alegan poseer algunas personas se basa en aceptar todo lo que las personas "anticuadas, llenas de tabúes y mojigatas", como les dicen, aun no aceptan. Bueno, esta mentalidad tan moderna, corresponde solo a personas que desconocen mucho de la mentalidad de Dios, su Creador. El criterio de Dios no coincide en absoluto con el llamado "amplio criterio" de dichas personas. La Palabra de Dios es precisa y es siempre actual. El hombre no puede
cambiarla según lo que se le vaya ocurriendo. La Palabra de Dios no es un programa de computadora que tenga la opción "actualizar" a nuestro antojo. No existen actualizaciones ni existen nuevas versiones. El criterio de Dios es el mismo desde el principio de la Creación y para siempre. Dios hizo al hombre y a la mujer diferentes, cada quien con funciones específicas. Para formar una pareja, para unirse en matrimonio, es necesario un hombre y una mujer. La palabra de Dios es clara y directa cuando habla de la homosexualidad: "No te echarás con varón como con mujer; es abominación" (Levítico 18:22). Esta es la opinión del Creador. El aborrece y condena todo tipo de perversión sexual y lo ha manifestado a la humanidad castigándola con destrucción, como en los casos de las ciudades de Sodoma y Gomorra, el diluvio, Roma, Grecia, etc. Lo increíble es que existen líderes religiosos que están a favor de la homosexualidad y han accedido a celebrar matrimonios homosexuales. Ahí podemos ver que las religiones no son un absoluto reflejo de obediencia a la Palabra del Dios que dicen seguir. Un homosexual nace o se hace? Es una pregunta cuya respuesta es dudosa para muchos. La verdad es que nadie es homosexual de nacimiento, ¿crearía Dios un ser humano con una característica que evidentemente va en contra de Su voluntad? Alguien podría poner en duda esto, ya que existen casos de bebés que nacen físicamente con ambos sexos, pero esto también tiene una explicación bíblica y se relaciona con las maldiciones a causa del pecado, que vienen de generación en generación y que se manifiestan, algunas de ellas, en malformaciones genéticas. El hombre está constituído por cuerpo, alma y espíritu y estos tres elementos forman una unidad inseparable. La homosexualidad comienza en la mente y existen circunstancias que provocan que una persona se convierta en homosexual. Estas circunstancias se pueden presentar en cualquier etapa de su vida, pero la persona tiene la opción de elegir. Si le es irresistible la inclinación por su mismo sexo, aprenderá a ser homosexual y lo practicará y aprenderá a practicarlo más y más. Muchos homosexuales declaran que son felices siendo como son, pero sabemos que este es un engaño del diablo. El enemigo de Dios goza con todo lo que vaya en contra de Dios. El pone en la mente de los seres humanos pensamientos como: "Tú puedes vivir tu vida como quieras, puedes hacer lo que quieras, prueba otras cosas, no te conformes a lo convencional, puedes relacionarte con alguien de tu mismo sexo ¡no hay problema!, eres dueño de ti mismo! Quienes se convencen de esto, pueden llegar a un grado de perversión tal, que viven sin remordimientos, ni sentido de culpa y cuando esto sucede, Dios los deja en libertad, abandonados a sus bajas pasiones, de lo cual nos habla el libro de Romanos claramente: "Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen..." (Romanos 1:24 al 28) Y acaba diciendo: "quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican" (1:28) En el libro de 1 Corintios, 6:9-10, encontramos también que ni los homosexuales ni los afeminados formarán parte de la lista de quienes heredarán el reino de Dios. Pero no todo está perdido para ellos, porque enseguida dice: "Y esto érais algunos, más ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, por el espíritu de nuestro Dios" (6:11) Un homosexual puede llegar a ser salvo si se arrepiente verdaderamente y lo confiesa ante Dios, renunciando a su pecado, pidiendo el perdón y pidiendo a Dios que le libere y le limpie. Jesucristo representa la salvación para cualquier clase de pecadores, aun el más perverso si este se arrepiente de corazón. El homosexualismo es una manera de vivir que está fuera de la voluntad de Dios, a la que Dios llama pecado. Pero el homosexual tiene derecho a arrepentirse y a ser perdonado. Dios no hace acepción de personas, Su misericordia es para todos. ¿Qué actitud debemos tener hacia los homosexuales?, la misma que tendría Jesucristo: amarlos a ellos, mas no a su condición. Dios rechaza el pecado, pero ama al pecador. Si buscan a Dios, no les cerremos las puertas de las iglesias, sino al contrario, recibirlos y ayudarlos como a cualquiera que busca regenerar su vida.¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones.

1 Corintios 6:9